La verdad es que el dinero no te da libertad. Es una frase que podríamos pensar que es correcta, que en algunos casos puede serlo, sin embargo, tiene una visión un poco reduccionista y la considero incompleta.

Si te enfocas meramente en el dinero por sí mismo, claro que nos da libertad, pero hay factores inherentes al dinero que siempre hay que considerar. Aquí va la frase correcta: tu forma de hacer dinero te da libertad. Si haces dinero de manera ilegal, tienes cierta probabilidad de terminar en prisión e irónicamente perder esa “libertad” que te daba el dinero. Si trabajas por un sueldo, solo estás cambiando horas de tu tiempo por dinero, que luego tú escogerás como gastarlo más adelante. En estas instancias, el dinero es un agradecimiento por tu tiempo/trabajo/esfuerzo invertido en algo (económicamente hablando, ese algo es la sociedad). Hay una diferencia entre usar el tiempo para conseguir dinero o usar el dinero para conseguir más tiempo. Yo creo que la verdadera libertad está en el tiempo.

Claro que hay muchas otras formas (“instancias”) de hacer dinero que son fundamentalmente diferentes a cambiar tiempo por dinero. Claramente, si tu dinero es heredado, la frase “El dinero te da libertad” aplica bastante bien, mientras que cuando consigues dinero ilegalmente, de cierta forma no te da tanta libertad como crees.

Creo que por eso las inversiones y la propiedad intelectual son tan importantes. Cuando construyes algo que es de tu autoría intelectual, no estás intercambiando tu trabajo por dinero, sino que estás construyendo valor de ti para ti, con el que tú mismo te quedas para siempre (quizás el adquirir conocimiento pueda verse de la misma manera). Cuando intercambias tu trabajo por dinero, tu trabajo perdura para quien lo hiciste, pero el dinero que tu ganas probablemente no tanto. Intercambiar tiempo por dinero no está para nada mal, creo que es una de las formas más fáciles de conseguir dinero, y, como lo dije anteriormente, contribuyes a la sociedad y la sociedad te agradece monteariamente, pero creo que hay que tener un balance, estar conscientes de estas dinámicas de valor en nuestra vida, invertir y saber cuánto valoramos nuestro tiempo.